18.2.09

Radio Tip # 50 (Los 'Groupies' de la Radio)

Una de las malas interpretaciones que se tiene del mundo de la radio, es que es un medio divertido donde de seguro es muy “padre” o muy “chévere” trabajar.

Y en parte lo es. ¿Qué sentido tendría el trabajar en un sitio donde no disfrutamos nuestro trabajo?

Pero lamentablemente hay personas que tienen totalmente equivocado el concepto de qué es realmente la radiodifusión.

Lo que voy a escribir seguramente va a llegarle muy duro a mucha gente, pero eso a mi no me importa, ya que como verdadero apasionado de la radiodifusión, debo primero que nada respetarla y segundo, hacerla respetar.

Y lo digo porque tristemente he notado que existen elementos que quieren trabajar en la radio PORQUE LA QUIEREN UTILIZAR. Son los llamados “groupies”, gente que su único deseo es estar codeándose con los artistas o pertenecer a la elite de la industria del entretenimiento y para ello, buscan enrolarse dentro de las filas de la radiodifusión.

Como profesionales de un medio así, debemos sentirnos obligados a evitar en la medida de lo posible, que este tipo de personas penetren a nuestras cabinas de radio.

A mi me ha tocado lidiar con todo tipo de gentes, pero francamente el tener que enfrentarme con los "groupies", es una tarea muy difícil y engorrosa, porque me entristece ver que no entienden que la radiodifusión es un negocio primero que nada; después, es un trabajo muy serio, porque tocamos cuerdas sentimentales de quienes nos escuchan y lo hacemos de manera muy específica.

No alcanzan a entender que debemos ser extremadamente cautelosos con lo que decimos o hacemos, porque podemos causar lesiones muy serias con un simple descuido (recomiendo rentar la película que en Inglés se llama “The Fisher King”, con Robin Williams y Jeff Bridges, para que entiendas lo que te digo) y finalmente, … ¡si!, es un trabajo divertido, donde A VECES nos podemos divertir y beneficiar de las ventajas de trabajar en radio, pero precisamente aquí es donde me estaciono para hablarte de ello.

Estas personas están convencidas de que la radio es un juego, que pueden venir, fanfarronear, jugar, entretenerse y divertirse a placer. Como lo he comentado antes, el concepto que tienen de la radio sería el adecuado si fuesen radioescuchas, pero como locutores, o peor aún, como pseudos ejecutivos de una estación, sencillamente no entienden, ni entenderán, que hacer radio es otro mundo.

Y precisamente lo que dió pie al veto que actualmente sufro en la radio en Español dentro de los Estados Unidos, comenzó cuando una amiga de la niñez de un Programador de una estación para la que yo trabajaba, fue colocada ante tanta insistencia por parte de ella, justo en la recepción.

Desde ahí pude percibir que sus intenciones eran nefastas para la estación y la radio en general.

Con el tiempo, yo fui promovido a un puesto en una estación hermana y el programador, al yo dejar mi puesto vacante, ascendió a esta mujer de la recepción, ... a ocupar mi puesto.

Como lo leíste, ... de recepcionista, fue ascendida a ocupar el puesto de Asistente de Programación en una estación de radio en plena ciudad de Los Angeles.

Injusto para un buen número de aspirantes y verdaderos profesionales de la radiodifusión, que merecido se tienen un puesto de esta naturaleza.

Y resultó que tras una serie de quejas de parte mia, por la mala distribución de boletos que ella hizo para un evento anual masivo de la emisora, quise imponerme para intentar que ella realizara su trabajo correctamente.

A ella mi proceder no le pareció, se ofendió y fue a acusarme de prepotente, abusivo, violento y varias cosas más. La Dirección General me extendió una advertencia por escrito, provocando así el tambaleó de la plataforma que me sostenía sólidamente en la radio acá en Los Angeles.

Pasados unos años y yo definitivamente vetado de las estaciones en Español en los Estados Unidos, simplemente por defender los principios de la radiodifusión, la vida no me hizo justicia a mi, sino que a la radiodifusión, ya que esta mujer fue despedida por el dueño de su misma estación, porque ella acostumbraba a embriagarse en los clubes nocturnos que se anunciaban en la emisora y exigía beneficios y tratos preferenciales, … “porque yo trabajo en la radio”, decía.

Irónicamente, su último sainete lo cometió con un cliente muy importante, un Club que apenas comenzaba a anunciarse en la estación y el cual puso una queja muy seria ante la emisora. Y digo irónicamente porque fue acusada de prepotente, abusiva, violenta y … borracha. Las mismas quejas que ella tuvo de mi, a excepción del alcohol.

Es el típico caso de que creen que trabajar en una estación de radio, es sinónimo de diversión, destrampe, relajo y tratos preferenciales.

No tienen ni idea que de en este medio A VECES uno puede aprovecharse de estos beneficios, pero no SIEMPRE ni OBLIGATORIAMENTE.

A VECES nada mas.

Y me resultaría imposible enumerar la cantidad de “groupies” que me ha tocado encontrar en mi carrera dentro de la radio, pero quiero contarte al menos otro notable caso que fue el de un locutor que tuvo un día un altercado con un taxista.

Este locutor llamó a luna empresa que administra el servicio de taxis, para quejarse amargamente de un incidente con el taxista y le recalcó a la persona que le contestó el teléfono, que “él tenía el poder de hablar por un micrófono” para hacer pública su queja.

Este locutor grabó toda la conversación que tuvo con la representante de la compañía de taxis y la transmitió al aire en la primera oportunidad que tuvo dentro de su turno.

¿Prepotencia?, … ¿arrogancia?, … ¿falta de profesionalismo?, … tu nombra y atinarás.

Aunque este es uno de esos casos extraños en la radio donde difundir una grabación así, SI RESULTA ENTRETENIDO PARA EL AUDITORIO (algo que quizá pienses que yo mismo me contradigo, pero no, no es así, en verdad es entretenido escuchar un caso asi), mi objeción es con la actitud y el concepto que este joven locutor tiene de tener un empleo en la radio.

Decir que tiene “el poder", es sencillamente inaceptable y reprobable.

Ve que diferente suena si el pensara que, “tengo la responsabilidad de … ”.

Repito, la radio no es un juguete; es un negocio serio, muy delicado. No debemos permitir que se use como escalón o peldaño para satisfacer los caprichos o la egolatría de individuos que únicamente buscan su beneficio y su bienestar.

Son los típicos locutores que se sienten superiores “porque están en la radio”. Se sienten en un pedestal porque según ellos “son más que los radioescuchas”, … y los humillan, menosprecian y los maltratan.

Creen que impostando su voz lo hace únicos e indestructibles, a pesar de que dicen puras vanalidades y tonterías.

Son gente incapaz de tener un tiempo para sus seguidores cuando los encuentran por la calle; son los típicos que apenas se enteran que viene un artista o evento y preguntan si hay boletos para ellos; son los clásicos que van y fanfarronean con promotores y clientes de que “yo te voy a hacer promoción y a recomendar cuando esté al aire”, sin pensar el perjuicio que le hace a la emisora, a los radioescuchas y al Departamento de Ventas de la estación.

¡Ah!, … y son los típicos que no obstante que obtuvieron boletos para un evento, todavía exigen de primera fila y con pases "back stage". ¡Claro!, son los inevitables estorbos que nada tienen que hacer detrás del escenario, ni en los camerinos y que obstaculizan las operaciones del staff, coristas, músicos, productores y los propios artistas.

Yo estoy harto de que son personas que ruegan y se hincan porque se les permita estar al aire y cuando por fin logran un turno al aire, en la primera oportunidad de irse a un concierto o a algo similar que les convenga, andan buscando substituto que los cubra para esa fecha.

Si eres de los que continuamente lees estos “RadioTips” y eres como yo, un verdadero apasionado de la radiodifusión, que tomas tus funciones como una verdadera carrera, que afrentas con seriedad y profesionalismo tu misión y que en general, amas y respetas la radiodifusión, te suplico que en la medida de lo posible y si está en tus manos, evites que este tipo de personas ingresen a nuestro núcleo.

La radio no las necesita, el auditorio menos y si son tan nefastas para todos, ¿para qué abrirles la puerta?

Me ha tocado entrevistar a muchachas vestidas extremadamente provocativas, insinuantes, la típica “dispuesta a todo” con tal de obtener un empleo en la radio, pero lejos de provocar mi interés, logran que cierre todavía más las puertas.

No creo que nadie más pueda evitar que esto suceda, por lo que si no lo hacemos nosotros, nos veremos invadidos una y otra vez por este tipo de elementos.

Son fáciles, de detectar; son fáciles de reconocer y usualmente, no duran en las estaciones.

Pero a partir de ahorita, estoy seguro de que ya sabes por qué.

1 comentario:

Miguelangel Guerrero dijo...

He encontrado buenas paginas en internet con mucha informacion, pero tu blog es el que mas me ha latido, me ha hecho pensar, reflexionar y aprender... Soy locutor en Mexico (para ser exacto en Taxco, Guerrero). Y aunque apenas tengo poco mas de un año como cubre turnos, he aplicado varios principios que aqui has expuesto (por naturaleza y decision propia)... Te platico un poco de mi: Soy Miguelangel, 34 años; la radio me apasiona, siempre la he escuchado; mi abuelo materno fue locutor, mi papa tambien lo fue, y en la sangre (y por gusto) traigo el amor por la radio... Como te escribi, hace poco mas de un año hubo un casting en la radio local, fui y me quede, ME ENCANTA! (EXA, de la que platicaste en tu blog, je). Aunque a lo largo de este año me doy cuenta de muchisimas cosas que antes, como radioescucha, no sabia: desorganizacion, envidias, malas vibras, jefes incompetentes, compañeros "groupies", burocracia... y un largo etcetera. Precisamente leyendo tu articulo de los "groupies", recuerdo que hace medio año, en un evento de proporciones grandes para Taxco, me toco entrevistar a Pambo y Sandoval, me senti muy bien al entrevistarlos, y hubo buena quimica con los dos artistas (cabe mencionar que fueron mis primeras entrevistas); el punto es que nunca me senti "groupie", no fui por autografos (y no porque no quisiera, sino que entendia que yo fui a trabajar). En fin, agradezco que compartas tu experiencia, y ten por seguro que te estare leyendo seguido...
P.D.1.- ¿En que link y horarios te puedo escuchar...?
P.D.2.- Desde hace unos meses, tengo "Un (intento de) Podcast" que me gustaria hicieras el honor de escuchar y darme tus opiniones certeras... http://www.poderato.com/miguelangelradio
Gracias Emilio!