21.3.09

Radio Tip # 53 (No hacer evidentes los errores al aire)

Un consejo que se da a los conductores de los medios de comunicación, es que los errores cometidos al aire, NO SE HAGAN EVIDENTES.

Si un locutor comete un error, lo que procede es continuar hablando como si nada hubiese pasado. ¿Por qué?, simplemente porque hay auditorio que NI SIQUIERA SE HA DADO CUENTA. Entonces, si uno hace referencia, burla, alusión o incluso se disculpa sobre lo cometido, lo está haciendo evidente.

Quiero aclarar que en ocasiones, una disculpa corta si está permitido. Pero regresar al micrófono y dar una explicación detallada a manera de disculpa sobre lo sucedido, lo hace evidente y deja todavía más mal a quien lo ocasionó.

Hay un video que corrió hace tiempo por Internet, donde una conductora de un programa de concursos en Europa, imprevistamente devuelve ante las cámaras lo que su estómago no pudo digerir.

La imagen se queda transmitiendo únicamente su asiento vacio, cuando después de unos segundos ella regresa y hace lo que quizá cualquier persona hubiese hecho:

se disculpa.

Sin embargo, el problema no viene al disculparse, sino al dar toda una explicación del por qué le sucedió esto.

Es innecesario, ya que lo que hubiese procedido en este caso, es que al regresar frente a la cámara, le dijera al participante con el cual se encontraba interactuando algo como esto:

"Mil disculpas, ... es una situación que no tenía prevista, ... entonces, te estaba diciendo (o me estabas diciendo) que ...", y debió seguir con el tema.

Si al cometer un error al aire finges como si nada hubiese pasado, demuestras que tú tienes las riendas del asunto y diriges a tu auditorio al objetivo al cual precisamente los necesitas llevar.

2.3.09

Radio Tip # 52 (Torrente de ideas. Necesario para mejorar tu presencia al aire)

Una vez más te invito a que destapes tu creatividad, a que descubras áreas donde prácticamente nadie se ha a trevido a explorar y a que hagas de tu presencia en la radio, algo divertido para tu auditorio.

La mejor manera de lograrlo, es mediante la técnica denominada "Torrente de ideas" (Brainstorming en Inglés), donde por lo menos te reúnas con alguien más para generar ideas, despertar la imaginación y llevar a cabo ese famoso dicho de "Dos cabezas piensan mejor que una". Si logras reunir a tres, cuatro o más personas, mucho mejor.

Y no pienses sería para una sesión aburrida o agotadora. Con 15, 20 minutos y quizá hasta con media hora, es más que suficiente para generar un torrente de ideas que JAMAS SE NOS HUBIERAN OCURRIDO SI LO HUBIESEMOS INTENTADO HACERLO SOLOS.

Y te voy a pasar una de las muchas que se generaron en una ocasión, cuando se reunieron varios locutores para mejorar todavía más su presencia al aire y que cualquier estación con un formato musical, la puede aplicar:

Te quedan 3 minutos de vida

Acabas de enterarte que únicamente tienes 3 minutos de vida, por lo que ... ¿cuál canción te gustaría escuchar?

De hecho puedes extender aún más esta propuesta:

¿Qué canción definitivamente no quisieras volver a escuchar?

Si todavía le aplicas un poco más de ingenio y de interés para mejorar tus intervenciones o concursos al aire, vas a lograr un segmento divertido, práctico, útil y en donde todo mundo puede ganar. No tienes que invertir nada, sólo tu imaginación e ingenio.

Aplícalo, exprime tu cerebro, lleva a tu auditorio a zonas donde les provoques "el Teatro de sus mentes", pero como siempre, has tu mejor esfuerzo por hacer cada día, mejor radio.

18.2.09

Radio Tip # 51 (Teniendo respeto por el tiempo de tus radioescuchas)

Aquí en los Estados Unidos (como quizá en muchas otras partes del mundo), las compañías le piden a quienes atienden a sus clientes, que les den un "toquecillo especial" al trato que se les va a dar cuando por ejemplo, les llaman por teléfono.

Parte de su entrenamiento incluye el ‘‘mostrarse interesados’’ por saber cómo les va a esos clientes y no es extraño el escuchar un, “¿Cómo le va hoy en día?”.

Número uno: Como me vaya no es asunto suyo.

Número dos: Porque a usted no le importa. ¿O si?

Seamos sinceros, el empleado lo pregunta porque algún "genio consultor" ha convencido a dicha empresa a que se realice este tipo de preguntas,

PRETENDIENDO QUE LES IMPORTA EL BIENESTAR DE SUS CLIENTES.

Hablando por la mayoría de nosotros, pienso que lo único que queremos es que nos resuelvan, es el motivo o motivos por los cuales llamamos y no vernos forzados a entrar en una platica ridícula y sin sentido, que únicamente consume nuestro tiempo.

Si “el tiempo es oro”, entonces esta práctica daña a mi oro porque si lo pierdo en tonterías como esta, lógicamente no me esta yendo bien en mi día y no nos queda otro recurso que responder a esa pregunta sin sinceridad con un, “bien, bien …”.

¿Y qué tiene que ver esto con la radiodifusión?, te podrás preguntar.

Pues que este caso es muy parecido a algunas estaciones que se toman 45 segundos en decirle a su auditorio que ellos pasan menos tiempo hablando y pasan tocando más música.

O peor aún, es algo parecido a bastantes locutores (si no es que la mayoría), que mencionan al aire, “Queremos saber lo que opinas” Y NUNCA RESPONDEN EL TELÉFONO O CONTESTAN LOS CORREOS ELECTRÓNICOS.

Procura tener respeto por el tiempo de tu auditorio. Con decir, “Voy a limpiar las líneas en éste momento y voy a contestar sólo dos llamadas, así que suerte y espero que una de ellas, sea la tuya”.

La gente no es tonta. Sabe muy bien que las posibilidades son escasas, pero aún así se aventuran a llamar, “porque saben que quizá una de esas llamadas puede ser la suya”. Pero si no entra, por lo menos no se sintieron defraudados porque se les advirtió.

Entonces, por el bien de la radiodifusión, quiero que por favor esto se te quede bien grabado,

“Tu no pruebas que te importa y te interesa el bien de tu auditorio con decírselo; lo pruebas demostrándoselo”.

Radio Tip # 50 (Los 'Groupies' de la Radio)

Una de las malas interpretaciones que se tiene del mundo de la radio, es que es un medio divertido donde de seguro es muy “padre” o muy “chévere” trabajar.

Y en parte lo es. ¿Qué sentido tendría el trabajar en un sitio donde no disfrutamos nuestro trabajo?

Pero lamentablemente hay personas que tienen totalmente equivocado el concepto de qué es realmente la radiodifusión.

Lo que voy a escribir seguramente va a llegarle muy duro a mucha gente, pero eso a mi no me importa, ya que como verdadero apasionado de la radiodifusión, debo primero que nada respetarla y segundo, hacerla respetar.

Y lo digo porque tristemente he notado que existen elementos que quieren trabajar en la radio PORQUE LA QUIEREN UTILIZAR. Son los llamados “groupies”, gente que su único deseo es estar codeándose con los artistas o pertenecer a la elite de la industria del entretenimiento y para ello, buscan enrolarse dentro de las filas de la radiodifusión.

Como profesionales de un medio así, debemos sentirnos obligados a evitar en la medida de lo posible, que este tipo de personas penetren a nuestras cabinas de radio.

A mi me ha tocado lidiar con todo tipo de gentes, pero francamente el tener que enfrentarme con los "groupies", es una tarea muy difícil y engorrosa, porque me entristece ver que no entienden que la radiodifusión es un negocio primero que nada; después, es un trabajo muy serio, porque tocamos cuerdas sentimentales de quienes nos escuchan y lo hacemos de manera muy específica.

No alcanzan a entender que debemos ser extremadamente cautelosos con lo que decimos o hacemos, porque podemos causar lesiones muy serias con un simple descuido (recomiendo rentar la película que en Inglés se llama “The Fisher King”, con Robin Williams y Jeff Bridges, para que entiendas lo que te digo) y finalmente, … ¡si!, es un trabajo divertido, donde A VECES nos podemos divertir y beneficiar de las ventajas de trabajar en radio, pero precisamente aquí es donde me estaciono para hablarte de ello.

Estas personas están convencidas de que la radio es un juego, que pueden venir, fanfarronear, jugar, entretenerse y divertirse a placer. Como lo he comentado antes, el concepto que tienen de la radio sería el adecuado si fuesen radioescuchas, pero como locutores, o peor aún, como pseudos ejecutivos de una estación, sencillamente no entienden, ni entenderán, que hacer radio es otro mundo.

Y precisamente lo que dió pie al veto que actualmente sufro en la radio en Español dentro de los Estados Unidos, comenzó cuando una amiga de la niñez de un Programador de una estación para la que yo trabajaba, fue colocada ante tanta insistencia por parte de ella, justo en la recepción.

Desde ahí pude percibir que sus intenciones eran nefastas para la estación y la radio en general.

Con el tiempo, yo fui promovido a un puesto en una estación hermana y el programador, al yo dejar mi puesto vacante, ascendió a esta mujer de la recepción, ... a ocupar mi puesto.

Como lo leíste, ... de recepcionista, fue ascendida a ocupar el puesto de Asistente de Programación en una estación de radio en plena ciudad de Los Angeles.

Injusto para un buen número de aspirantes y verdaderos profesionales de la radiodifusión, que merecido se tienen un puesto de esta naturaleza.

Y resultó que tras una serie de quejas de parte mia, por la mala distribución de boletos que ella hizo para un evento anual masivo de la emisora, quise imponerme para intentar que ella realizara su trabajo correctamente.

A ella mi proceder no le pareció, se ofendió y fue a acusarme de prepotente, abusivo, violento y varias cosas más. La Dirección General me extendió una advertencia por escrito, provocando así el tambaleó de la plataforma que me sostenía sólidamente en la radio acá en Los Angeles.

Pasados unos años y yo definitivamente vetado de las estaciones en Español en los Estados Unidos, simplemente por defender los principios de la radiodifusión, la vida no me hizo justicia a mi, sino que a la radiodifusión, ya que esta mujer fue despedida por el dueño de su misma estación, porque ella acostumbraba a embriagarse en los clubes nocturnos que se anunciaban en la emisora y exigía beneficios y tratos preferenciales, … “porque yo trabajo en la radio”, decía.

Irónicamente, su último sainete lo cometió con un cliente muy importante, un Club que apenas comenzaba a anunciarse en la estación y el cual puso una queja muy seria ante la emisora. Y digo irónicamente porque fue acusada de prepotente, abusiva, violenta y … borracha. Las mismas quejas que ella tuvo de mi, a excepción del alcohol.

Es el típico caso de que creen que trabajar en una estación de radio, es sinónimo de diversión, destrampe, relajo y tratos preferenciales.

No tienen ni idea que de en este medio A VECES uno puede aprovecharse de estos beneficios, pero no SIEMPRE ni OBLIGATORIAMENTE.

A VECES nada mas.

Y me resultaría imposible enumerar la cantidad de “groupies” que me ha tocado encontrar en mi carrera dentro de la radio, pero quiero contarte al menos otro notable caso que fue el de un locutor que tuvo un día un altercado con un taxista.

Este locutor llamó a luna empresa que administra el servicio de taxis, para quejarse amargamente de un incidente con el taxista y le recalcó a la persona que le contestó el teléfono, que “él tenía el poder de hablar por un micrófono” para hacer pública su queja.

Este locutor grabó toda la conversación que tuvo con la representante de la compañía de taxis y la transmitió al aire en la primera oportunidad que tuvo dentro de su turno.

¿Prepotencia?, … ¿arrogancia?, … ¿falta de profesionalismo?, … tu nombra y atinarás.

Aunque este es uno de esos casos extraños en la radio donde difundir una grabación así, SI RESULTA ENTRETENIDO PARA EL AUDITORIO (algo que quizá pienses que yo mismo me contradigo, pero no, no es así, en verdad es entretenido escuchar un caso asi), mi objeción es con la actitud y el concepto que este joven locutor tiene de tener un empleo en la radio.

Decir que tiene “el poder", es sencillamente inaceptable y reprobable.

Ve que diferente suena si el pensara que, “tengo la responsabilidad de … ”.

Repito, la radio no es un juguete; es un negocio serio, muy delicado. No debemos permitir que se use como escalón o peldaño para satisfacer los caprichos o la egolatría de individuos que únicamente buscan su beneficio y su bienestar.

Son los típicos locutores que se sienten superiores “porque están en la radio”. Se sienten en un pedestal porque según ellos “son más que los radioescuchas”, … y los humillan, menosprecian y los maltratan.

Creen que impostando su voz lo hace únicos e indestructibles, a pesar de que dicen puras vanalidades y tonterías.

Son gente incapaz de tener un tiempo para sus seguidores cuando los encuentran por la calle; son los típicos que apenas se enteran que viene un artista o evento y preguntan si hay boletos para ellos; son los clásicos que van y fanfarronean con promotores y clientes de que “yo te voy a hacer promoción y a recomendar cuando esté al aire”, sin pensar el perjuicio que le hace a la emisora, a los radioescuchas y al Departamento de Ventas de la estación.

¡Ah!, … y son los típicos que no obstante que obtuvieron boletos para un evento, todavía exigen de primera fila y con pases "back stage". ¡Claro!, son los inevitables estorbos que nada tienen que hacer detrás del escenario, ni en los camerinos y que obstaculizan las operaciones del staff, coristas, músicos, productores y los propios artistas.

Yo estoy harto de que son personas que ruegan y se hincan porque se les permita estar al aire y cuando por fin logran un turno al aire, en la primera oportunidad de irse a un concierto o a algo similar que les convenga, andan buscando substituto que los cubra para esa fecha.

Si eres de los que continuamente lees estos “RadioTips” y eres como yo, un verdadero apasionado de la radiodifusión, que tomas tus funciones como una verdadera carrera, que afrentas con seriedad y profesionalismo tu misión y que en general, amas y respetas la radiodifusión, te suplico que en la medida de lo posible y si está en tus manos, evites que este tipo de personas ingresen a nuestro núcleo.

La radio no las necesita, el auditorio menos y si son tan nefastas para todos, ¿para qué abrirles la puerta?

Me ha tocado entrevistar a muchachas vestidas extremadamente provocativas, insinuantes, la típica “dispuesta a todo” con tal de obtener un empleo en la radio, pero lejos de provocar mi interés, logran que cierre todavía más las puertas.

No creo que nadie más pueda evitar que esto suceda, por lo que si no lo hacemos nosotros, nos veremos invadidos una y otra vez por este tipo de elementos.

Son fáciles, de detectar; son fáciles de reconocer y usualmente, no duran en las estaciones.

Pero a partir de ahorita, estoy seguro de que ya sabes por qué.

Radio Tip # 49 (El contexto debe ir antes de la información)

La gente de radio viene a Los Angeles y espera escuchar la mejor radio del mundo.

Obvio, trabajar, producir y vivir en la capital del entretenimiento del mundo, nos obliga a hacer la mejor radiodifusión del planeta, pero aunque de momento me reserve mis comentarios, quiero enfocarme a otro aspecto que quizá es poco conocido:

Los Angeles es también la capital del tráfico vehicular en el mundo.

Sin embargo, es triste escuchar a los reporteros de tráfico salir al aire sin ninguna preparación y sin ninguna supervisión (hablo de reporteros en Inglés y en Español).

Usualmente se les escucha describir el problema de tráfico y después dar la ubicación.

"El tráfico hacia el norte está estancado por varias millas debido a un apilamiento de 5 autos en el freeway 405, justo al sur del Boulevard Century…”.

Y el conductor que quizá va distraído con ‘equis’ pensamientos y que no va poniendo atención, pero que aunque tarde, alcanza a reaccionar, se dice (o le dice a uno de los pasajeros del vehículo), “… ¿qué?, … ¿el 405 en Century?, … ¿qué pasa ahí?”.

No importa si eres reportero de tráfico o eres locutor, en ambos casos, el principio es el mismo:

Asegúrate de que el contexto, venga antes de la información.

En este ejemplo, lo correcto sería decir:

"Si te vas acercando al freeway 405, justo al sur del Boulevard Century, ... encontrarás que el tráfico hacia el norte está estancado por varias millas debido a un apilamiento de 5 autos".

Contexto antes de la información.